Los amantes
Cuando el ocaso, agoniza en el poniente,
y el manto de la noche les cobija,
la oscuridad se convierte en cómplice,
cuando a esa hora ya nadie atisba.
los amantes tomados de la mano,
uniendo sus labios y sus lenguas,
intercambian sabores y suspiros,
alejados de miradas indiscretas.
Como delincuentes, los amantes no se exponen,
viven furtivos y a hurtadillas un idilio,
será porque los dos, ya no son libres,
y evitan las miradas indiscretas.
Un papel que se interpone,
un papel que vale, ante los hombres,
un papel que ignoran los amantes,
ante un amor, que no sabe de leyes…